Enfermedades oculares del caniche: APR, cataratas y el examen ECVO
Por la redacción de The Poodle Guide · Actualizado el 17 de septiembre de 2026

Un caniche que de pronto duda al entrar en un pasillo oscuro, o una neblina en los ojos que ves antes en una foto que en persona. Dos enfermedades pueden llevar a la ceguera: la atrofia progresiva de retina (APR) y las cataratas. Para la primera existe un test de ADN; para la segunda, no. Esa diferencia marca lo que puedes exigir a un criador y lo que te toca vigilar a ti.
La lista de la ECVO, talla por talla
El colegio europeo de oftalmólogos veterinarios (ECVO) mantiene por raza una lista de afecciones oculares hereditarias o sospechosas de serlo. Para el caniche no todo afecta igual a las cuatro tallas:
- APR-prcd: toy, enano y gigante. Visible por lo general a partir de los tres años.
- APR-rcd4: enano, mediano y gigante. De aparición tardía, hacia los 10 a 12 años.
- Cataratas: todas las tallas. Se desconoce cómo se heredan.
- Glaucoma de ángulo estrecho: enano, toy y mediano, por una anomalía del ligamento pectinado. No hay test genético.
- Hipoplasia del nervio óptico: enano y toy.
- Ceguera diurna (degeneración de conos): caniche gigante, con su propio test de ADN.
- Distiquiasis: pestañas de más que rozan la córnea. Frecuente en todas las tallas.
- Además, distrofia corneal y membranas pupilares persistentes, entre otras.
El lagrimeo con manchas marrones no está en esa lista. Suele ser un problema de drenaje, no una enfermedad ocular hereditaria; lo explicamos en manchas de lágrimas en el caniche.
APR: primero la noche, luego el día
En la APR-prcd se deterioran primero los bastones de la retina, las células que permiten ver con poca luz. La primera señal es la ceguera nocturna: dudas al anochecer o ante una habitación a oscuras. Después fallan los conos y se pierde también la visión diurna. Los síntomas suelen aparecer entre los tres y los cinco años, y el perro puede acabar completamente ciego. No hay tratamiento.
Lo bueno es que se puede prevenir. La prcd se hereda de forma autosómica recesiva: un cachorro solo enferma si recibe la variante de los dos padres. Con un frotis de mejilla, el criador sabe si su perro es libre, portador o afectado. Un portador solo debe cruzarse con un perro libre, nunca con otro portador ni con un afectado. Dos padres libres no transmiten esta forma.
Cataratas: frecuentes y sin test
Con las cataratas el cristalino se vuelve opaco y la luz deja de llegar a la retina. Las cifras publicadas hablan sobre todo de las tallas pequeñas. En un estudio norteamericano (Gelatt y MacKay, 2005), el 10,2 % de los caniches toy tenía cataratas. En otro de la Universidad Nacional de Seúl (Park y colaboradores, 2009), con 561 perros pequeños con cataratas entre 2002 y 2007, los caniches toy y enanos sumaban 112, un 20,0 %, con una razón de probabilidades de 2,6; las hembras de estas tallas las tenían el doble que los machos. La edad media al diagnóstico en el enano fue de 9,6 años, aunque la forma hereditaria puede verse ya en cachorros de 8 a 12 semanas.
No existe test de ADN para las cataratas del caniche. Solo queda el examen ocular anual de los reproductores, que detecta únicamente las ya visibles.
Ojo con la diabetes. El caniche tiene predisposición. En datos de aseguradoras suecas hubo 24 casos por cada 10.000 años-perro en caniches, frente a 13 en la población general. En un estudio con 200 perros diabéticos (Beam y colaboradores, 1999), la mitad desarrolló cataratas en unos seis meses, el 75 % en un año y el 80 % en dieciséis meses. Beber y orinar mucho es, por tanto, también un asunto de ojos; un peso sano reduce el riesgo.
¿Neblina o cataratas?
Casi todos los perros de más de siete años desarrollan un brillo azul grisáceo en el cristalino: la esclerosis nuclear. La luz sigue pasando y el perro ve casi con normalidad; las cataratas, en cambio, la bloquean. Si con el oftalmoscopio el veterinario todavía ve la retina, lo habitual es que se trate de esclerosis. Si la opacidad aparece de repente o tu perro choca con las cosas, llévalo al veterinario. Más sobre los ojos que envejecen en el caniche senior.
Cuándo es una urgencia
Un ojo rojo o turbio que tu perro entrecierra con dolor, una pupila dilatada o un ojo que parece más grande que el otro pueden ser un glaucoma agudo. Llama al veterinario de inmediato, aunque sea de noche: sin bajar la presión a tiempo, el ojo puede quedar ciego en 24 a 48 horas.
Operar o no
Las cataratas se operan mediante facoemulsificación: por una pequeña incisión se fragmenta y aspira el cristalino opaco, y casi siempre se coloca una lente artificial. Antes, el oftalmólogo comprueba con una ecografía y un electrorretinograma (ERG) que la retina funciona, porque con APR operar no tiene sentido. Más del 90 % de los perros mejora su visión. Las complicaciones más graves son el glaucoma (alrededor del 5 %) y el desprendimiento de retina; la inflamación es la más frecuente. Los precios varían entre centros: pide un presupuesto por escrito con las pruebas previas incluidas y revisa tu seguro para caniche a tiempo, porque lo preexistente queda fuera.
Vivir con menos vista
El perro se apoya mucho en el olfato y el oído. La regla principal: no cambies la distribución de la casa, tampoco el sitio del comedero y el bebedero. Pon una barrera en la escalera, hazte oír antes de tocarlo y dale trabajo a la nariz con juegos de olfato. Tienes ideas en juegos de inteligencia para el caniche.
Qué pedir al criador
En España, desde la Ley 7/2023, solo pueden criar y vender perros los criadores registrados, y la RSCE lleva el libro de orígenes. El pedigrí certifica la ascendencia, no la salud. Un criador serio hace a sus reproductores el examen ocular, el test de ADN de APR-prcd y el control de rótula. El test de ADN se hace una vez; el examen ocular se repite cada año mientras el perro críe, lo realiza solo un oftalmólogo veterinario acreditado por el panel y el resultado vale doce meses. Pide los resultados de los dos padres, vigentes en la fecha de la monta. Si el criador se pone vago con eso, busca otro. Más en nuestra guía del criador y en la guía de salud del caniche.
En resumen
- La APR-prcd empieza con ceguera nocturna, hacia los tres a cinco años. No tiene tratamiento, pero un test de ADN la descarta.
- Las cataratas son frecuentes sobre todo en el toy y el enano. Sin test de ADN, el examen ocular anual de los padres es el único filtro.
- Una neblina azulada en un perro mayor suele ser esclerosis inofensiva; una opacidad repentina o los choques, al veterinario.
- Un ojo rojo y doloroso con la pupila dilatada es una urgencia: el glaucoma puede cegar en uno o dos días.
- La cirugía de cataratas mejora la vista en más del 90 % de los casos.




